¿Qué se guarda en el equipo?
El catálogo de productos, los clientes y los métodos de pago de tu sede. Se descargan la primera vez que abres Samas con señal y se actualizan solos cada vez que la hay. Por eso, sin internet, la búsqueda de un repuesto responde igual de rápido: no le está preguntando a nadie.
¿Qué pasa cuando se va la señal a mitad de una venta?
La venta no se pierde. Si la señal se cae justo al cobrar, Samas avisa y con un toque en Guardar sin conexión la venta queda en el equipo, con su número provisional, su hora y su cajero. Si el equipo ya estaba en modo sin conexión, ni eso: el cobro se registra directo. El tiquete sale igual por la impresora térmica, y el indicador de la esquina marca Sin conexión.
¿Cómo sabe Samas que de verdad no hay señal?
No se fía del icono del celular. Le pregunta a su propio servidor. Si el servidor no responde varias veces seguidas, pasa a modo sin conexión; con una sola respuesta buena, vuelve. Así, la red del restaurante de al lado que muestra "conectado" pero no deja pasar nada no lo engaña.
¿Qué pasa cuando vuelve la señal?
Las ventas se suben solas, en el orden en que ocurrieron, y ninguna se duplica. Cada venta lleva un identificador único desde que nace en el equipo, así que aunque la subida se corte a la mitad y se reintente, el servidor la reconoce y la guarda una sola vez. El stock queda como si nunca se hubiera ido la señal, y el dinero entra a la caja que esté abierta en ese momento.
¿Qué no se puede hacer sin señal?
Lo que necesita al servidor para tener la última palabra: crear un cliente nuevo, abrir o cerrar la caja, apartar una venta, iniciar sesión, y los reportes de varias sedes. Todo eso vuelve apenas vuelve la conexión. Vender, cobrar e imprimir el tiquete —lo que no puede esperar— no se detiene: se vende a clientes ya registrados o de mostrador, y se fía a los que ya están en el sistema.